Fragancias sensuales

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Para mejorar una relación no es necesario hacer grandes cosas, sino disfrutar de los pequeños placeres que nos ofrece la vida. Una forma de salirse de lo normal y sorprender a tu pareja consiste en utilizar aceites esenciales para crear ambientes cálidos, que inciten el deseo.

Las relaciones de pareja son como un jardín que debe cuidarse día a día, eliminado las malas hierbas y abonando el terreno para que todo en él crezca de manera armoniosa. Si se descuida, seguramente conduzca a una aburrida rutina. Cada momento en la vida de una pareja debe ser una novedad.

Muchas veces, el trabajo y las preocupaciones cotidianas absorben toda nuestra vitalidad, no siendo capaces de dejarlos a un lado cuando estamos en la intimidad. Y por ello, en ocasiones, las relaciones sexuales no son tan satisfactorias como desearíamos que fueran.

Las consultas de los psicólogos están, cada vez más, llenas de parejas desilusionadas que no entienden cómo se ha enfriado su pasión inicial. Hay personas que tienen problemas sexuales, cuyo origen está más próximo al plano psicológico que al físico. En muchas de estas situaciones, la aromaterapia puede servir de ayuda.

Aceites aromáticos y emociones

Los aromas que desprenden los aceites esenciales actúan sobre nuestro cuerpo y nuestras emociones, mejorando la salud física y psíquica. Su efecto global sobre el organismo, contribuye a restaurar el equilibrio de la persona.

En la nariz hay infinidad de receptores capaces de convertir los diferentes olores en señales eléctricas, que llegan hasta el cerebro e influyen sobre él de distinta manera. Frente a un determinado aroma, cada persona experimenta una serie de sensaciones.

La aromaterapia es sutil, pero resulta muy eficaz en los trastornos relacionados con el estrés, la ansiedad o la depresión. Pero no sólo pueden beneficiarse de sus propiedades aquellas parejas con problemas, sino todas aquellas que quieran introducir un elemento nuevo en sus relaciones.

Aceites esenciales afrodisíacos

Existen aceites esenciales con propiedades afrodisíacas, que estimulan el deseo sexual e incrementan la líbido, entre ellos podemos encontrar el ylang-ylang, canela, jazmín, sándalo, salvia romana, rosa, pachulí, vetiver, nerolí o violeta.

Además también podemos encontrar dentro del mundo de las esencias, otros aceites que contribuyen a crear un estado de calma y tranquilidad, como el de lavanda, mandarina, verbena, azahar o tilo, muy indicados cuando no logramos apartar el trabajo o las preocupaciones de nuestra mente.

Es posible utilizar los aceites esenciales solos o mezclados entre sí: La combinación de diferentes aceites permite beneficiarnos de sus múltiples cualidades o lograr un efecto mayor. La elección de los aceites esenciales dependerá sobre todo, de los gustos personales: la regla de oro es utilizar siempre los aromas que resulten más agradables para cada uno.

Ylang-ylang

Su dulce aroma a flores exóticas tiene fama de excelente afrodisíaco, de hecho, en Indonesia se suele cubrir el lecho nupcial con los pétalos de estas flores. Relaja el sistema nervioso contribuyendo a crear una sensación de intimidad. Combina bien con pomelo, jazmín, lavanda, limón, melisa, nerolí, pachulí, rosa, palo de rosa, sándalo y verbena.

Violeta

La dulce fragancia de la violeta resulta beneficiosa en caso de problemas sexuales y, supuestamente, para restaurar la líbido. Combina bien con incienso, pomelo, jazmín, lavanda, limón, naranja, verbena y rosa.

Sándalo

El sándalo mejora los problemas de falta de deseo sexual; además calma el sistema nervioso y es muy útil para tratar los estados obsesivos. Combina bien con albahaca, pimienta negra, incienso, geranio, ciprés, jazmín, lavanda, nerolí, rosa, vetiver e ylang-ylang.

Jazmín

Antiguamente, el jazmín era el componente esencial de los filtros amorosos; en la actualidad sabemos que es capaz de estimular el deseo sexual y que sus propiedades terapéuticas se emplean en el tratamiento de la impotencia, eyaculación precoz y frigidez. Combina bien con naranja, mandarina, melisa, nerolí, rosa, ylang-ylang y sándalo.

Salvia romana

La salvia romana es apreciada en aromaterapia por su suave acción y su agradable fragancia almendrada. Suscita una agradable sensación de bienestar, y además es un renombrado afrodisíaco útil en caso de frigidez y de impotencia. Combina bien con bergamota, ciprés, incienso, geranio, jazmín, lima, lavanda y sándalo.

Es muy importante no confundir la salvia romana (Salvia sclarea) con la salvia común (Salvia officinalis).

Masajes y baños para dos

Hay muchos modos de utilizar los aceites esenciales. Un suave masaje ayuda a liberar las tensiones físicas y emocionales, pero también puede resultar muy agradable darse un baño aromático o simplemente utilizarlos para ambientar el dormitorio.

Suaves masajes

Los masajes en pareja son una de las formas más placenteras de emplear los aceites esenciales. Al combinar el masaje con las virtudes de las esencias, se obtienen efectos relajantes capaces de calmar el sistema nervioso, aliviando la tensión de los músculos cansados y levantando el ánimo.

No se pueden aplicar directamente sobre la piel, siempre hay que utilizar un aceite vegetal del tipo al aceite de almendras dulces, pepitas de uvas, melocotón o jojoba, como portador de los aceites esenciales. La proporción es de 5 gotas de aceite esencial en una cucharadita (10 ml) de aceite portador.

Realizar un suave masaje con la pareja antes del acto sexual, ayuda a relajarse y así reducir las emociones negativas. Se puede utilizar un masaje sensual, mezclando 2 gotas de aceite esencial de lavanda, 2 gotas de aceite esencial de naranja y 3 gotas de aceite esencial de sándalo, en 15 ml de aceite vegetal de almendras dulces.

Una vez preparado el aceite para masaje se procede a estirar suavemente la piel, realizar movimientos circulares con ambas manos o presionar la piel con la palma de una mano, recogiendo la carne entre el pulgar y los otros dedos, como si estuviéramos trabajando una masa, pero sin interrumpir nunca el flujo de movimiento.

Baños aromáticos

Otro modo sencillo de utilizar los aceites esenciales consiste en añadirlos al agua del baño. Tomar un baño tibio (28-35ºC) es muy relajante y puede servir para mejorar el humor. Los aceites esenciales no se diluyen en el agua, sino que forman una fina película superficial, y el calor los libera. Para un buen baño hay que llenar la bañera con agua caliente, poner 5-10 gotas de aceite esencia y remover el agua con la mano.

Se puede preparar un estimulante baño afrodisíaco, añadiendo al agua del baño, 1 gota de aceite esencial de ylang-ylang, 1 gota de aceite esencial de jazmín y 4 gotas de aceite esencial de sándalo. Antes de introducirse en la bañera, hay que dispersar bien los aceites en el agua.

Sólo queda poner un toque mágico con unas velas y disponerse a disfrutar del momento, relajándose en el baño, durante 10 minutos.

Ambientes cálidos

Por último, no queremos pasar por alto que los aceites esenciales son un modo natural de aromatizar el dormitorio, y son excelentes para elevar el ánimo.

Se ponen 6-8 gotas del aceite en un vaporizador calentado por una vela, o en un recipiente con agua sobre el radiador, que al calentarse difunde el aroma por toda la estancia.

Para preparar un sencillo ambientador de canela sólo hay que poner unas gotas de este aceite esencial sobre una ramita de canela, y colocarla en un cuenco con otras plantas y cortezas secas.

También pueden utilizarse los aceites de aromaterapia para perfumar las sábanas, añadiéndolos al agua del aclarado o impregnándolos en pequeñas bolitas de algodón que se colocan bajo la almohada.

Como puedes ver, las posibilidades de utilización de los aceites esenciales son infinitas. La aromaterapia es tan versátil, que cada vez que se emplea puede ser una verdadera delicia para los sentidos. Prueba a introducir los aceites esenciales en tu vida, seguro que te sorprenden.

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